Cuando nuestra alma habla, nuestra mente escucha y transforma esta sensación en ideas próximas a materializar.
Sin embargo, tenemos sistemas de creencias arraigados a nuestro ser, los cuales podrán expandirnos, o, por el contrario, limitarnos en el cumplimiento de nuestro propósito.
Por esto, para permitirnos expresar todo lo que somos, es importante replantear, cuestionar y reenfocar todas las historias que nos contamos frente a lo que somos, hacemos, tenemos, e inclusive, frente al dinero, a las ventas, al impacto y a la forma en la que podemos servir al mundo.
Cuando transformamos nuestra narrativa, nos transformamos también a nosotros mismos, pues es nuestra mentalidad y pensamientos los que generan los resultados en nuestra vida.
¿Hoy eliges una mentalidad de escasez y carencia? O, por el contrario, ¿quieres darle paso a una mentalidad basada en la abundancia para comenzar a conectar con todo tu poder y magnetismo?