“El propósito es la respuesta que da el corazón cuando la razón no encuentra el camino”
Si pudiera rescatar uno de los días más importantes de mi vida fue el día que descubrí mi IKIGAI (razón de vida o motivo para vivir), pues fue la forma de comprobar cómo sí es posible vivir alineados con un propósito superior, lo que resulta siendo la gasolina para levantarnos cada día de la vida.